6 Consejos para mantener un estilo de vida saludable

Artículo A

Un estilo de vida saludable y una dieta adecuada hacen que nuestro organismo funcione correctamente y sea más resistente a ciertas enfermedades, entre ellas las crónicas como: las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes, que son enfermedades de larga duración y son las principales causas de muerte en el mundo.

Para cuidar nuestra salud, debemos empezar por conocer y entender todo aquello que es favorable para nuestro cuerpo. Cuando tenemos sobrepeso creemos que la única forma de bajar de peso y mejorar la salud son los cambios radicales en nuestra vida, pero debemos comenzar con crear pequeños cambios y adherirnos a un estilo de vida saludable.

¿Sabes qué hábitos saludables debes tener para una mejor calidad de vida?

A continuación, te dejo unos consejos para mantener un estilo de vida saludable:

  1. Aliméntate sanamente

”Algunos de los problemas de salud están relacionados a una mala alimentación”.

Para tener una buena alimentación debes integrar a tu dieta diaria, alimentos saludables como: las frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas, y las proteínas magras para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

La Organización Mundial de la Salud OMS recomienda “la ingesta de al menos cinco frutas y verduras diarias por persona para una alimentación saludable y como una forma de prevención de enfermedades a largo plazo”. Las frutas y verduras nos aportan gran cantidad de nutrientes como las vitaminas y minerales, también contienen agua, antioxidantes y fibra que son necesarios en nuestro cuerpo.

Te recomiendo que consumas las frutas en el desayuno y en las refacciones (debes consumir las frutas frescas y evitar aquellas en conserva, debido a que contienen preservantes y alta cantidad de azúcar que puede contribuir al aumento de peso) y las verduras puedes consumirlas para el almuerzo y cena.

Limita el consumo de bebidas azucaradas y alimentos con elevado contenido de grasas saturadas, azúcar y sal, ya que estos pueden desencadenar enfermedades como la diabetes, el sobrepeso y la hipertensión arterial. 

Debes asesorarte con un nutricionista para saber qué cantidades y qué alimentos puedes consumir de acuerdo a tu peso, talla y edad para adaptar estilos de alimentación saludable y equilibrada.

2.Crea un horario de alimentación

Es necesario mantener un horario de comida establecido, las horas a las que comemos pueden influir tanto en nuestro peso corporal, como en el metabolismo y estado de ánimo.

Te recomiendo realizar de 5 a 6 tiempos de comida, por ejemplo: desayuno, refacción en la mañana, almuerzo, refacción en la tarde y cena.

Nunca debes dejar de desayunar. El desayuno es el tiempo de comida principal ya que has estado sin comer durante 6-10 horas mientras duermes y nuestros niveles de azúcar (glucosa) en sangre bajan.

Si desayunas, te mantendrás con energía durante el día porque repones los niveles de glucosa que perdiste durante la noche y también te reduce el apetito durante el día lo que evitará que comas en exceso. El dejar de desayunar puede aumentar la respuesta de insulina en el cuerpo, provocando el almacenamiento de grasa y por lo tanto, produce el aumento de peso causando sobrepeso y obesidad.

3. Mantente relajado

Existen muchos factores que pueden producir estrés como: el dolor, la enfermedad, el hambre, la depresión, ansiedad, entre otros.

Cuando tenemos estrés y ansiedad, se provocan cambios en la conducta alimentaria incrementando el apetito y producen ganas de consumir alimentos ricos en azúcares y grasas como: los chocolates, dulces, pasteles, comida chatarra, etc, y esto hace que exista una ganancia de peso corporal. Cuando el estrés es crónico (se mantiene durante mucho tiempo), se producen varias alteraciones que puede llevarte al sobrepeso u obesidad.

Puedes combatir el estrés practicando ejercicio, comiendo saludablemente, escuchando música, leyendo libros, entre otros.

4. Duerme bien

Mantener buenos hábitos de sueño es fundamental para tu bienestar físico y mental, es uno de los factores importantes en el mantenimiento de un cuerpo sano.

Se recomienda dormir al menos siete u ocho horas seguidas durante la noche, ya que es el momento en que nuestro cuerpo se recupera de toda la energía que perdimos durante el día.

El dormir pocas horas, puede provocarte al día siguiente mayor apetito, fatiga, poco deseo de realizar actividad física, que con el tiempo puede producir sobrepeso u obesidad.

Para poder conciliar el sueño debes evitar hacer ejercicio horas antes de acostarse y evitar también  el consumo de bebidas con cafeína o alcohol.

5. Toma agua pura

El agua es un elemento esencial porque interviene en todas las funciones del organismo como lo es en: el transporte de los nutrientes en el organismo, mantiene la temperatura corporal, elimina toxinas del cuerpo, te mantiene hidratado, entre otras; por ello debemos consumirla diariamente.

Se recomienda beber como mínimo ocho vasos de agua pura al día, aunque la ingesta dependerá de muchos factores como: la edad, medio ambiente, nivel de actividad física, condiciones de salud, etc. No debemos esperar a tomar agua pura cuando tengamos sed, ya que cuando esta aparece, es porque ya se inició el proceso de deshidratación.

Evita el consumo de aguas gaseosas, jugos envasados, etc. porque contienen exceso de azúcar, preservantes, colorantes que son dañinos a la salud y no te hidratan.

6. Ejercita tu cuerpo

La actividad física regular ayuda a mantener un cuerpo sano. Las personas físicamente activas tienen menor riesgo de desarrollar: enfermedades del corazón, hipertensióndiabetesdepresión, entre otras, además tiene la ventaja que ayuda a controlar el peso corporal.

Si eres adolescente practica al menos 60 minutos diarios de actividad física como caminar, correr, andar en bicicleta o practicar algún deporte y si eres adulto, realiza al menos 150 minutos a la semana. Es recomendable también incluir actividades que fortalezcan los músculos y huesos por lo menos 3 veces a la semana.

Siempre que realices ejercicio es importante que consumas agua pura antes, durante y después de realizarlo para evitar la deshidratación.

¡Mejora tu calidad de vida con hábitos saludables!

 

Licda. Ana Melissa Medina

             Nutricionista

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *